En abril de 2022, recibí una propuesta para participar en un Programa de Liderazgo en Recursos Humanos e Innovación, que se llevaría a cabo en Silicon Valley, el centro de varias de las compañías tecnológicas más importantes del mundo. Este programa ofrecía la oportunidad de conocer de primera mano las buenas prácticas empresariales de gigantes como Amazon, LinkedIn, IBM, Plug and Play, Tibco y Coursera. Como apasionada del aprendizaje continuo en temas de Recursos Humanos, decidí embarcarme en este viaje junto a un grupo de 50 representantes de empresas que buscan crecer de manera acelerada.
Durante el transcurso del viaje, me di cuenta de que lo que estaba aprendiendo iba más allá de la gestión humana. Se trataba de cultura organizacional, liderazgo y las estrategias que utilizan estas grandes empresas para crecer exponencialmente. Nos revelaron «secretos» y «estrategias» que les han permitido convertirse en líderes mundiales, abriendo así la mente de los empresarios hacia la innovación.
Aprendí de los líderes de algunas de las compañías tecnológicas más influyentes que cada uno tiene la responsabilidad de diseñar su propio modelo de inteligencia artificial, alineado con su propósito y valores. Esta adaptación no solo es esencial para la competitividad, sino que también permite a las empresas evolucionar de manera consciente, integrando tecnologías que potencian su impacto positivo en la sociedad.
Todo esto me lleva a reflexionar que, en la era de la transformación digital, que está estrechamente ligada a la sostenibilidad, adaptarse ya no es una opción, sino una necesidad. Hoy somos testigos de cómo profesionales de todos los niveles se enfrentan al desafío de dominar herramientas digitales que no solo impulsan la productividad, sino que también revolucionan la colaboración y la innovación en las organizaciones.
En mi experiencia como vicepresidenta de Recursos Humanos en una de las empresas logísticas más importantes de Latinoamérica, identificamos a los drones como una solución innovadora para optimizar nuestros procesos. Su uso en la inspección y el seguimiento de inventarios no solo disminuye la dependencia del trabajo manual, sino que también mejora la eficiencia y minimiza errores. Estos dispositivos pueden realizar recorridos programados, identificando productos y actualizando sistemas en tiempo real, lo que nos permite reducir nuestra huella de carbono y contribuir a un entorno más sostenible.
A lo largo de mi trabajo en la gestión de Recursos Humanos, he constatado cómo la transformación digital está redefiniendo el panorama laboral. Desde mi rol en el Comité Directivo, acompañé a nuestra fuerza laboral en la adaptación a los impactos de la inteligencia artificial. Este proceso no se limita a adaptar a los colaboradores a los cambios; se trata de un esfuerzo por desarrollar nuevas habilidades a través del reskilling, lo que les permite crecer en medio de la cuarta revolución industrial.»
Desde mi perspectiva como líder de equipos, tengo la convicción de que el empoderamiento digital va más allá del simple uso de tecnología. Implica desarrollar habilidades esenciales como la curiosidad, la adaptabilidad, el pensamiento crítico y la resiliencia. Tanto las empresas como los colaboradores deben asumir un papel activo en este proceso.
Al invertir tiempo en adquirir nuevos conocimientos, no solo se incrementa la competencia individual, sino que también se contribuye al crecimiento colectivo de la organización.
¿Estás listo para ser parte de esta revolución? ¿Te atreves a asumir el control de tu empoderamiento digital?